
Tras cubrir las termoarcillas con el EPDM, colocar estacas y rociar la base de las balas con cal apagada en polvo nos dispusimos junto a los amigos albaceteños a levantar el muro del oeste, el de la cruz de San Andrés.
La cruz quedará a la vista en el interior. En los bordes junto a los pilares hay que atar las balas a los pilares, no vale cualquier cordelito..lo bueno es que nos sirven los que quitamos al cortar balas.

Lo de cortarlas también va cada vez más rápido, es inevitable para que queden contrapeadas o treboladas o como se diga en la tierra de cada uno.
La viga horizontal de la propia cruz servirá de sujección al muro que al ser muy alto necesita quedar atado a ésta. También lo ataremos a otra más en la parte alta.
La primera garrafa de vino también ocupa ya su lugar, la verdad que ha quedado muy chula.

Amigos! Es la fase más bonita y divertida! (y no cunde tanto como pensaba) os esperamos!!